viernes, 12 de febrero de 2010

DOMINGO



Hay días que no me gustan abuela, días en los que me alcanza tu ausencia y la gata se asusta al verme tirada en el suelo; son días en que no soy yo, sino aquella que queda cuando todas las otras voces han huido. Son días en que la casa se me derrumba por encima y ni siquiera Schubert me salva del naufragio.

Odio esos días aciagos y estériles que me roban todos los colores, odio esos días abuela, los detesto con todo lo que tengo, con lo que queda aún en esa cáscara de nuez que ha sido desde siempre mi corazón.

Los odio abuelita porque no estás, porque no tengo tu olor para recordarme que todo va a estar bien, los aborrezco porque no sé qué hacer con ellos, porque sobre todo en esos días se van las otras…te acuerdas abuelita que te hablé de ellas? De las otras Andreas? Las que me ayudan a seguir porque yo sola no puedo con todo. Te acuerdas abue?...Las necesito para que ellas sean fuertes y chispeantes, porque yo no sé qué hacer a carne viva.

Odio esos días Catita, porque me cuesta tanto espantarme las alas de cuervo que se me atascan en el tórax, porque siento que no respiro; odio esos días abuela, los odio tanto…y tu cumpleaños es siempre uno de ellos.

4 comentarios:

Melody dijo...

Si, así es como se siente... No lo pudiste explicar mejor...

André dijo...

Qué lindo. ¿Has pensado en escribir un libro, una novela, cuentos? o mejor aun, ¿los has escrito? Porque me gustaría leerlos. Escribis mejor que muchos "escritores".

David Lepe dijo...

Wow...
Yo también extraño a la mía.

mgsm dijo...

Si me hubiera topado con esto algún día de agosto, me hubiera echado a llorar.
En verdad, que uno así se siente....